La tableta en el escenario
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La carpeta de partituras ya casi no se ve: la mayoría de los músicos lee en el escenario desde una tableta o un móvil. Pero poner el aparato en un soporte y abrir una aplicación no es todo el trabajo: si la pantalla se apaga a mitad de canción, si el texto no se lee a un brazo de distancia o si la batería muere en el segundo pase, la carpeta vuelve a parecer buena idea. Esta guía reúne todo lo que conviene dejar bien puesto una vez.
¿Tableta o móvil?
La respuesta depende de dónde tocas: de la distancia entre tus ojos y la pantalla. Un guitarrista sentado se apaña con el móvil; quien está de pie un paso por detrás del micro encontrará cansado cualquier tamaño por debajo de diez pulgadas.
| Pantalla | Funciona a | Uso típico |
|---|---|---|
| Móvil de 5–6,5″ | 40–60 cm | Tocar sentado, ensayo, aparato de reserva |
| Tableta de 8″ | 60–80 cm | Sobre un teclado, pinzada a un pie de micro |
| Tableta de 10–11″ | 80–110 cm | De pie: la opción más común |
| Tableta de 12,9″ | 100–130 cm | Leer partitura (PDF), montajes orquestales |
Para acordes y letra, diez pulgadas sobran. Leer partitura en PDF es otra historia: allí toda la página tiene que verse de un vistazo, y 12,9 pulgadas ayudan de verdad.
Legibilidad: tamaño, contraste, tema oscuro
Lo que se lee cómodo en el local de ensayo parecerá pequeño en el escenario. El motivo es sencillo: el aparato está más lejos, la luz cambia sin parar y tus ojos atienden a la vez al público y al resto del grupo.
- Ajusta el tamaño de letra a distancia de tocar. Pon el aparato en su soporte y míralo desde donde vas a estar; un tamaño elegido en una mesa casi siempre queda corto.
- Usa un tema oscuro. En una sala a oscuras el fondo blanco deslumbra y arruina la visión nocturna; el texto claro sobre fondo oscuro se lee mejor y no se derrama hacia el público.
- Desactiva el brillo automático. Las luces del escenario lo hacen saltar con cada cambio de color: déjalo fijo.
- Haz que destaquen los acordes. Una maquetación que separe acordes y letra por color o grosor evita que pierdas la línea al levantar la vista.
- Si solo cantas, oculta los acordes. En la pantalla de un cantante solo estorban.
Si los focos dan de lleno en la pantalla, un protector mate es la solución eficaz más barata. Una pantalla brillante se comporta como un espejo bajo un recorte cenital.
Evita que la pantalla se apague
El momento más molesto del escenario: miras hacia abajo tras un pasaje instrumental largo y la pantalla está negra. Cada minuto sin tocar el aparato cuenta como inactividad para el sistema.
- Activa la opción de mantener la pantalla encendida en la aplicación. Una buena aplicación de escenario desactiva el apagado automático mientras hay una canción abierta.
- Si no, alarga el tiempo en los ajustes del sistema. Android: Pantalla → Tiempo de espera. iOS: Pantalla y brillo → Bloqueo automático → Nunca.
- Devuélvelo a su sitio después del concierto. Dejarlo en «Nunca» te vacía el móvil todo el día siguiente.
Silencia las notificaciones
Un aviso de mensaje tapando la parte alta de la pantalla en mitad del estribillo no se olvida. Poner el aparato en silencio no basta: las notificaciones también tienen que desaparecer de la vista.
- Activa No molestar. Silencia el sonido y los avisos en pantalla.
- Piensa en el modo avión, con una salvedad. También corta el Wi-Fi y el Bluetooth; si te sincronizas con el grupo o usas un pedal inalámbrico, activa el modo avión y vuelve a encender a mano el Wi-Fi o el Bluetooth.
- Desactiva las actualizaciones automáticas. Una actualización que arranca a mitad del pase cuesta batería y atención.
- Bloquea la rotación de pantalla. Una tableta inclinada en un soporte puede girar entre vertical y horizontal en el peor momento.
Batería y carga
Una tableta con la pantalla siempre encendida y el brillo alto consume mucho más de lo normal. Una tableta de diez pulgadas que empieza al 100 % suele aguantar una noche de dos pases, pero la prueba de sonido y la espera salen de la misma batería.
- Sal al escenario con carga completa. Vuelve a enchufarla tras la prueba de sonido.
- Lleva cable. Encontrar un enchufe en una sala suele ser posible; encontrar un cable, no.
- Una batería externa es el respaldo más seguro. Conéctala antes de salir y sujétala detrás del soporte.
- Pasa el cable de modo que nadie tropiece. El orden de cables en el escenario es una cuestión de seguridad.
Soportes y colocación
Dónde pones el aparato importa más que cuál elegiste. Una pantalla con mal ángulo es ilegible y te obliga a girar la cabeza cada vez que la miras.
- Colócala justo por debajo de la altura de los ojos. No debe meterse entre tú y el público, pero tampoco deberías tener que inclinarte.
- Una pinza para pie de micro es el soporte más práctico. A quien canta no le hace falta nada más.
- Un atril también sirve. Añade una base antideslizante si la tableta se apoya en un atril clásico.
- Comprueba el apriete de la pinza. La vibración del escenario hace que una pinza floja baje poco a poco.
Pasar de página con las manos ocupadas
Esta es la verdadera debilidad de la pantalla: pasar una hoja de papel lleva un segundo, pero en una pantalla resulta difícil con las dos manos en el instrumento. Hay tres respuestas:
- Desplazamiento automático. Una velocidad fija ajustada a la canción funciona bien en temas que mantienen el tempo.
- Un pedal Bluetooth. Los pedales envían pulsaciones de teclado, así que funcionan con casi cualquier aplicación. Para vientos y cuerdas es la única opción realista.
- Que la canción quepa en una pantalla. La respuesta más simple suele ser la mejor: baja un paso la letra, entra la canción entera y el problema desaparece.
Lee tu repertorio una vez en el ensayo con el montaje real de escenario: misma letra, mismo soporte, misma distancia. Ahí descubres cuántas canciones caben en una pantalla.
Ten un plan B
Los aparatos se caen, las aplicaciones se cierran y las baterías bajan más rápido de lo previsto. Pasa poco, pero cuando pasa estás a mitad de la noche.
- Ten el mismo repertorio en un segundo aparato. Tu móvil es la copia de la tableta.
- Asegúrate de que la aplicación funciona sin internet. El Wi-Fi de las salas falta a menudo o se cae con el público; tus canciones deben vivir en el aparato, no en la nube.
- Para noches importantes, lleva el setlist en papel. Solo títulos y tonos: con una página basta.
Seguir en la misma página que el grupo
En cuanto cada uno mira su pantalla aparece un problema nuevo: quién pasa a la siguiente canción y cuándo. Con el setlist en papel no existía, porque la lista era común y fija.
La solución es dejar que los aparatos se sigan entre sí: cuando una persona —normalmente quien lidera el grupo— elige una canción, todas las pantallas conectadas pasan a ella, en el mismo tono. Puede montarse de dos formas: por la misma red Wi-Fi, o directamente por Bluetooth cuando el local no tiene red. Elegir algo que no dependa de internet importa: en una sala llena ni los datos móviles ni el Wi-Fi del sitio son de fiar.
Reperto mantiene la pantalla encendida en modo escenario, guarda las canciones en el aparato (sin internet) y sincroniza al grupo por Wi-Fi o Bluetooth: cuando quien lidera cambia de canción o de tono, todas las pantallas van detrás. Los pasos de configuración están en la guía.