¿Qué es un setlist y cómo se prepara?
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Toca las mismas doce canciones en dos órdenes distintos y tendrás dos noches distintas. Una setlist no es una selección de tu repertorio: es un plan para sostener la atención de una sala durante dos horas. Esta guía repasa las piezas que la forman: el tiempo, la apertura y el cierre, la curva de energía, los cambios de tono, los momentos de hablar, las canciones de reserva y cómo llega la lista a manos de todos.
¿Qué es un setlist?
Un setlist es la lista de canciones que un grupo o músico va a tocar en un concierto, escrita en el orden en que se van a tocar. En resumen: el programa de la noche. En el escenario suele estar como un papel pegado al suelo o una lista abierta en una tableta.
Setlist y repertorio no son lo mismo, y la distinción sirve en la práctica: el repertorio es todo lo que sabéis tocar; el setlist es la selección ordenada para esta noche. De un repertorio de cien canciones sale un setlist de doce.
- Los títulos, numerados en orden de interpretación.
- La tonalidad de cada canción — sobre todo si se ha transportado.
- El programa dividido en sets (primer set / descanso / segundo set).
- Notas de escenario: quién marca la entrada, dónde va la cejilla, dónde se habla.
- Bises y canciones de reserva, aparte, al final.
«Set list», «set-list» y «setlist» significan lo mismo; la grafía en una palabra es hoy la más habitual. En español también se dice «repertorio de concierto» o simplemente «lista».
Empieza por el reloj
Todo empieza aquí: ¿cuántos minutos tienes? Si la sala dice «dos pases de cuarenta y cinco minutos», ese es tu marco. Sumar solo la duración de las canciones engaña: todo lo que ocurre entre ellas también se come el tiempo.
- La duración de las canciones. Usa la vuestra, no la del disco: un solo alargado añade dos minutos.
- Los huecos entre canciones. Calcula 20–30 segundos por hueco para afinar, poner cejilla y contar.
- Lo hablado. Saludos, presentaciones, agradecimientos: entre tres y cinco minutos en total.
- Aplausos y bis. Si pensáis volver a salir, mete esos cinco minutos en el plan.
Una proporción que funciona: llena con música alrededor del 85 % de los minutos asignados y deja el resto para todo lo demás. Un pase de 45 minutos, a cuatro minutos por canción, son nueve o diez temas; escribir doce casi siempre significa pasarse.
Elige la apertura con cuidado
La primera canción hace dos trabajos: gira la sala hacia vosotros y calienta al grupo. Por eso la apertura no debe ser lo más difícil que tocáis. Las voces están frías, las manos rígidas y el sonido de escenario no se oye bien hasta pasados treinta segundos.
- Que sea reconocible. Algo que el público identifique atrae la atención de inmediato.
- Tempo medio o alto. Abrir con la canción más rápida deja sin margen hacia arriba.
- Quédate en el centro del registro. No vayas al estribillo más agudo con la voz fría.
- Que tenga un arranque claro. Una canción que se cuenta y entra sin dudar marca el tono de la noche.
Dibuja la curva de energía
Una setlist no debe ser una línea plana. Todo rápido agota a la sala; todo lento la deja irse. Un buen pase sube y baja, y llega a su punto más alto cerca del final.
| Puesto | Función | Tempo |
|---|---|---|
| 1 | Apertura — conocida, segura | Medio-alto |
| 2–3 | Subir la energía | Rápido |
| 4 | Primer respiro — hablar a la sala | Medio |
| 5–6 | Bajar hondo, balada | Lento |
| 7–8 | Volver a subir | Medio-alto |
| 9 | Cima de la noche | Rápido |
| 10 | Cierre — la que recuerdan | Rápido / grande |
No amontones baladas. Dos canciones lentas seguidas bajan de forma medible la atención de la sala; un tema de tempo medio en medio salva la curva.
Vuelve a leer la lista, ahora en tonos
Con el orden ya fijado, léelo otra vez mirando solo los tonos. Cuanto más cerca estén dos canciones consecutivas, más suave suena la unión; los tonos lejanos piden un silencio o un enlace corto entre ellos.
| Tono | Tonos cercanos |
|---|---|
| C | G, F, Am, Dm, Em |
| G | D, C, Em, Am, Bm |
| D | A, G, Bm, Em, F♯m |
| A | E, D, F♯m, Bm, C♯m |
| E | B, A, C♯m, F♯m, G♯m |
| F | C, B♭, Dm, Gm, Am |
- Evita tres canciones seguidas en el mismo tono: el pase empieza a sonar como una sola pieza larga.
- Cuando saltes a un tono lejano, pon en medio algo hablado o un enlace instrumental corto.
- Coloca la canción más dura para la voz en el medio: caliente, pero aún no cansada.
- Si una canción le sienta mal a la voz, mueve su tono antes que la lista: la guía de transporte explica cómo.
Escribe las notas de escenario en la lista
Una setlist hecha solo de títulos está a medias. Todo lo que hay que saber en el escenario debe estar ahí: nadie debería depender de la memoria en mitad del concierto.
- Tono y cejilla. El tono en que la tocáis y el traste de la cejilla para las guitarras.
- Quién cuenta y quién empieza. Notas de una palabra: «cuenta batería», «intro de guitarra».
- Tempo. Un número de metrónomo, sobre todo en grupos que se aceleran en directo.
- Cómo enlaza. Las canciones que entran directas en la siguiente tienen que estar marcadas.
- Cambios de instrumento. De acústica a eléctrica, o cualquier cosa que pida otra afinación.
Agrupa las canciones con afinación alternativa (drop D, afinaciones abiertas). Reafinar es la pausa más cara del escenario: cambiar una vez y tocar dos canciones gana a cambiar dos veces.
Ten canciones de reserva listas
Ningún concierto sale exactamente según el plan. Si la sala está más animada de lo previsto pedirán una más; si el grupo anterior se pasó, os recortarán el pase. Prepárate en los dos sentidos.
- Elige dos o tres reservas. Canciones conocidas que todos puedan tocar sin ensayo.
- Marca qué sale primero. Si el tiempo aprieta, nadie debería discutirlo en el escenario.
- Escribe las reservas al final de la lista. Una reserva guardada en la cabeza no se recuerda bajo los focos.
Haz llegar la lista al grupo
El punto más débil de cualquier setlist es la distancia entre la versión que trabajasteis y la que está en el escenario. En el ensayo dos canciones cambian de sitio y otra se cae, pero el papel en el bolsillo del bajista sigue con el orden viejo.
- Mantén una sola fuente. Todos leen la misma lista; cuantas más copias en papel, más se separan las versiones.
- Comparte el último cambio antes de salir. Una corrección de viva voz en el escenario nunca llega a todos.
- Mantén el orden a la vista mientras tocáis. Dónde estáis y qué viene después debería verse de un vistazo.
Una setlist digital resuelve esto sola: el orden vive en un único sitio, los cambios llegan a todos a la vez y, cuando en el escenario se elige la siguiente canción, todas las pantallas giran hacia ella juntas. La parte práctica está en la tableta en el escenario.
Comprobación final antes de salir
- ¿Has vuelto a calcular el tiempo, huecos incluidos?
- ¿Están decididos la apertura y el cierre? Ninguno de los dos debería seguir en discusión.
- ¿Han quedado dos baladas seguidas? Pon una de tempo medio en medio.
- ¿Están agrupadas las canciones que exigen reafinar?
- ¿Están elegidas las reservas y marcadas las que se caen?
- ¿Tiene todo el mundo la versión final?
En Reperto la setlist se construye una vez, se reordena arrastrando y, en modo escenario, elegir una canción lleva a ella todos los dispositivos conectados: nadie tiene que seguir el orden. Cómo se configura está en la guía paso a paso.