Reperto

Cómo transportar acordes

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La frase más repetida en cualquier local de ensayo es: «esto me queda un poco alto». Llevar la canción a donde la voz canta cómoda se llama transportar, y su lógica es mucho más sencilla de lo que parece. Esta guía lo cubre todo: por qué hace falta, cómo se hace a mano, cómo tratar los acordes con bajo y la escritura enarmónica, y qué errores hacen tropezar a los grupos en el escenario.

Qué es transportar

Transportar es desplazar todas las notas de una canción hacia arriba o hacia abajo en la misma cantidad. Ese «la misma cantidad» lo es todo: melodía, acordes y bajo se mueven el mismo número de semitonos. Como las distancias entre notas se mantienen intactas, la canción sigue sonando igual — solo más aguda o más grave.

Por eso transportar no cambia realmente una canción. Coge un tema tocado en do y llévalo a re: quien escucha oye la misma melodía; lo único que cambió es dónde cae esa melodía dentro de tu voz.

Por qué se transporta

Hay tres motivos distintos, y los tres aparecen en el escenario:

  • El registro vocal. Con diferencia, el motivo más habitual. La grabación original se hizo en el tono que le iba a aquella voz; la tuya puede estar dos tonos por debajo. Si alcanzas la nota más alta del estribillo sin forzar, el tono es el correcto.
  • La comodidad del instrumento. En la guitarra, mi, la, re, sol y do suenan llenos gracias a las cuerdas al aire. Una canción en mi bemol suena apagada a base de cejillas; súbela un semitono a mi y el instrumento se abre.
  • El resto del grupo. Los vientos (saxofón, trompeta) viven en tonos con bemoles; la cuerda prefiere los sostenidos. En una formación grande, el tono se elige primero por la voz y después por ese equilibrio.

Prueba el tono con el estribillo, no solo de oído. La nota más alta casi siempre está ahí: cantar la estrofa con holgura y forzar en el estribillo es la señal más clara de que el tono está uno o dos semitonos alto.

Doce semitonos: todas las matemáticas del asunto

La música occidental divide la octava en doce pasos iguales. Esos doce se repiten en círculo: al llegar al final vuelves al principio. Transportar no es más que contar sobre ese círculo.

PasoNotaMisma altura
0C—
1C♯D♭
2D—
3D♯E♭
4E—
5F—
6F♯G♭
7G—
8G♯A♭
9A—
10A♯B♭
11B—
La escala cromática: cada paso es un semitono (un traste en la guitarra).

Un único detalle: entre mi y fa, y entre si y do, no hay nota intermedia. Esos pares ya están a un semitono. Contar un paso de más ahí es el error de transporte más frecuente.

Transportar a mano, paso a paso

Llevemos una canción de sol a la. Sol es el paso 7 y la el 9, así que cada acorde sube 2 semitonos.

  1. Identifica el tono actual y el tono de destino. El tono suele ser el acorde con el que termina la canción.
  2. Cuenta los semitonos entre ambos. De sol a la: G → G♯ (1) → A (2). El desplazamiento es +2.
  3. Mueve la fundamental de cada acorde esa misma cantidad. Solo cambia la letra de la fundamental.
  4. Deja intacta la especie del acorde. Em pasa a F♯m: la «m» se queda. Cmaj7 pasa a Dmaj7.
  5. Comprueba al final: el último acorde de la hoja nueva debe ser el tono de destino.
TonoIVviIV
CCGAmF
DDABmG
EEBC♯mA
FFCDmB♭
GGDEmC
AAEF♯mD
La misma progresión (I–V–vi–IV) en los tonos habituales. Buena parte de las canciones sigue esta forma, así que saberse esta tabla hace la mitad del trabajo.

Acordes con bajo: no olvides la nota de la derecha

Un acorde como D/F♯ contiene dos datos: el acorde a la izquierda y la nota del bajo a la derecha. Al transportar, ambos se mueven la misma cantidad. Sube D/F♯ dos semitonos y obtienes E/G♯; mover solo el re y dejar el fa♯ rompe la línea de bajo para la que se escribió el acorde.

Es el detalle que más se escapa al transportar a mano, sobre todo en baladas con bajo descendente (D – D/C♯ – Bm – Bm/A). Basta olvidar una nota del bajo para que todo el descenso se venga abajo de forma audible.

¿Sostenidos o bemoles?

F♯ y G♭ son la misma altura; cuál se escribe lo decide el tono. La regla es simple: si la armadura lleva sostenidos, se escriben sostenidos; si lleva bemoles, bemoles. Mezclar ambos en una misma hoja la vuelve ilegible.

EscrituraTonos
Sostenidos (♯)G, D, A, E, B, F♯
Bemoles (♭)F, B♭, E♭, A♭, D♭
NingunoC (sin alteraciones)

En la práctica: una canción en mi bemol se escribe con A♭, nunca con G♯. Una en la se escribe con C♯m, nunca con D♭m. Al oído no hay diferencia; a la vista, mucha — medio segundo de duda en el escenario es una entrada perdida.

Transportar y poner cejilla no son lo mismo

Ambas cosas cambian el tono que se oye, pero por caminos distintos: transportar cambia el nombre de los acordes, mientras que el capo mantiene la digitación y sube el instrumento entero. Para el guitarrista el capo suele ser el atajo más rápido, pero los instrumentos que no lo admiten (bajo, teclados, vientos) no tienen equivalente.

El reparto correcto es este: el grupo acuerda el tono en conjunto (transporte) y cada quien llega a ese tono a su manera (capo, posición, digitación). El detalle está en la tabla de capo.

Cinco errores que conviene evitar

  • Contar dos semitonos entre mi–fa o si–do. No hay nota intermedia, y el fallo desplaza la canción entera.
  • Cambiar la especie del acorde. Convertir un menor en mayor no es transportar: es otro acorde. Solo se mueve la fundamental.
  • Dejar atrás el bajo de un acorde con barra. D/F♯ pasa a E/G♯, no a E/F♯.
  • Mezclar sostenidos y bemoles dentro de un tono. Elige la escritura que pide el tono y mantenla.
  • Elegir tono sin cantarlo. Un tono que parece correcto sobre el papel puede no aguantar la nota más alta del estribillo. La voz siempre decide.

Cambiar de tono en el escenario

En el local de ensayo transportar es papeleo; en el escenario es cuestión de segundos. Si esa noche la voz está cansada o la sala más fría de lo previsto, puede querer bajar medio tono justo antes de entrar. Una hoja escrita a mano no tiene respuesta para eso.

En un cancionero digital el tono es un botón: lo mueves con la canción abierta, los acordes se reescriben al instante y los bajos de los acordes con barra y la escritura enarmónica se ajustan solos. En un grupo grande la ganancia real es esta: cuando una persona cambia el tono, los acordes cambian a la vez en todas las pantallas y nadie tiene que levantar la vista para preguntar en qué tono vais.

Reperto transporta con un toque mientras la canción está abierta y corrige por su cuenta los acordes con bajo y la escritura de sostenidos y bemoles; en modo escenario el cambio de tono llega a todos los dispositivos conectados en el mismo momento. Cómo se configura está en la guía paso a paso.

LA HERRAMIENTA PARA ESTOTransportar acordes

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